¿Cómo registrar un nombre de dominio?

Como registrar y crear un nombre de dominio

¿Estás pensando en crear tu propia página web personal? ¿Te interesaría montar una tienda online? ¿Quieres que tu negocio tenga presencia en la red? A nivel de diseño, cada una de estas hipótesis presenta unas características específicas. Sin embargo, hay algo que todas tienen en común: la necesidad de conseguir un dominio antes de poner en marcha el desarrollo del proyecto.

¿Qué son los dominios y para qué se utilizan?

El dominio de tu página web es tu identificador y tu marca personal. Traducido al lenguaje tecnológico, se podría decir que el dominio es el nombre que le asignas a tu página web cuando traduces a un formato más inteligible la dirección IP que se te adjudica.

Es muy improbable que alguien logre acceder a tus productos, servicios o información si para ello tiene que recurrir a una combinación numérica que no le transmite nada. Por eso tu obligación es ponérselo mucho más fácil a los usuarios convirtiendo la dirección IP en un nombre que sea capaz de memorizar: transportesnumancia.com, todobotellas.es, salvaralgamo.org…

Conceptos clave para entender cómo se crea una página web

Normalmente, cuando los usuarios piensan en su futura página web lo hacen desde la perspectiva del diseño. Cómo quieren que sean los colores, los enlaces que van incluir, el formato que mejor se adapta a lo que desean ofrecer… Sin embargo, existen otros muchos aspectos que conviene tener resueltos antes del desarrollo de la estructura de la página y que tienen que ver con la creación del nombre del dominio y su registro.

El único modo de que una web pueda ser accesible para el resto de los usuarios es contando con tres elementos básicos:

Dominio:Alojamiento o hosting:tu web está segura y es accesible las 24 horasServidor:

  1. Dominio: es el nombre que le das a la página. Por supuesto, antes de poner en marcha el desarrollo de tu proyecto, es imprescindible que compruebes que el dominio que quieres utilizar se encuentra libre y además sea el adecuado para el tipo de servicio o producto que quieres ofrecer.
  2. Alojamiento o hosting: ¿nunca te has planteado dónde se encuentra toda la información que contiene tu web para que sea accesible desde cualquier rincón del planeta? Del mismo modo que en tu ordenador la información se va guardando en el disco duro, el contenido de tu web se aloja en estos servicios de almacenamiento web o hosting. En esencia, son empresas con unas infraestructuras lo suficientemente potentes como para garantizar que tu web está segura y es accesible las 24 horas del día. Cuando se trata de páginas que requieren de una alta disponibilidad, se recomienda recurrir a la opción del alojamiento en la nube (cloud), ya que en estos casos el servicio nunca quedar interrumpido, ni siquiera en el caso de que se produjera una incidencia.
  3. Servidor: el espacio de alojamiento se encuentra en una máquina física o virtual (cloud) que recibe el nombre de servidor. A través de direcciones IP, el dominio conduce al usuario a un determinado servidor DNS en el que se alojan los diferentes archivos que componen la web. El Cloud hosting se compone de varios servidores conectados entre sí, por eso aunque en alguno se produjera una incidencia, la web continuaría funcionando con normalidad. En un tipo de alojamiento convencional, el funcionamiento de la web se detiene cada vez que el servidor necesita reiniciarse o actualizarse.

La mayoría de las empresas proveedoras de alojamiento en la web facilitan también servicios de transferencia y registro de dominios, direcciones de correo electrónico profesionales, certificados de seguridad SSL (para garantizar a los usuarios el correcto tratamiento de los datos que facilite durante la navegación), etc.

La elección de un nombre y las extensiones de dominio

El dominio de una página web se compone de dos partes:

Nombres de dominio

¿Cómo quieres que se identifique tu web? Puede tratarse de un negocio online, de una web corporativa o de una página personal, pero siempre debe cumplir con una serie de requisitos esenciales para que el nombre que escojas sea el más eficaz.

A la hora de registrar el nombre de un dominio web debes tener en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Si tienes libertad para escoger cualquier tipo de nombre (es decir, no se trata de una web corporativa y no vas a utilizar tu nombre personal), escoge uno que sea fácil de pronunciar, de deletrear y de escribir.
  • Utiliza nombres de dominio cortos, que nunca excedan de las 15 letras. Los nombres demasiado extensos son más difíciles de recordar y generan confusión.
  • Si tu dominio está destinado a una web corporativa, no olvides registrar también el nombre de marca con el que vas a trabajar y cerciórate de que ello es posible. Estar en posesión de un nombre de dominio no te da luz verde para utilizar un determinado nombre de marca.
  • ¿Conoces la normativa territorial y la legislación que se aplica a la contratación de dominios? El registro de un nombre tiene consecuencias legales y jurídicas. En el contrato con la empresa proveedora de estos servicios deben quedar claras cuáles son las condiciones (quién es el titular del dominio, a qué servidor DNS quedará asignado, que los agentes registradores estén autorizados por la ICANN (Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números), que el nombre utilizado esté libre de derechos, la duración del dominio…).

Extensiones de dominio

La otra parte del dominio web es su extensión, es decir, aquello que va justamente después del nombre que has seleccionado. De modo resumido, se distinguen tres diferentes categorías:

Genéricas, globales e internacionales:

  1. Genéricas, globales e internacionales: siempre están formadas por una combinación de tres letras y son los más utilizados a nivel mundial (.com, .net, .org, .info, .edu). No se trata de terminaciones aleatorias, sin que guardan relación con el contenido de la página (ej.: .org se utiliza para organizaciones no gubernamentales).

Territoriales:De tercer nivel:

  1. Territoriales: es un tipo de extensión más restringida que la anterior ya que se refiere a un determinado país. Cuando buscas posicionarte en el territorio en el que se encuentra tu negocio, normalmente se recurre a ellas (.es, .fr, .uk…).
  2. De tercer nivel: la combinación entre una extensión genérica y una territorial da lugar a un dominio de tercer nivel (ej.: .org.es).

El registro de un dominio en 5 pasos

Una vez que has hecho las comprobaciones pertinentes para asegurarte de que puedes elegir el nombre de dominio que te gusta, conoces la extensión que mejor se adapta a las características de tu web y has identificado todas sus necesidades, llega el momento de efectuar el registro.

  1. Busca una buena empresa autorizada para llevar a cabo la reserva de tu dominio. Si se trata de una empresa que además ofrece servicios de alojamiento, te resultará más ventajoso contratar todo el paquete necesario con ella. Con todo, analiza muy bien las ofertas que te propongan: ni lo más barato resulta siempre lo más económico ni lo más caro es siempre lo mejor.
  2. Asegúrate de que el dominio que solicitas está disponible (la propia empresa proveedora de estos servicios te lo confirmará de manera inmediata durante el proceso de registro).
  3. Selecciona la categoría de dominio que mejor se identifica con tu nombre, marca o actividad.
  4. Completa las dos principales cláusulas de la contratación: el nombre del titular del dominio y el tiempo por el que vas a registrarlo. En este punto es posible que te encuentres con que puedes contratar también el servicio de alojamiento, así que es un buen momento para valorar las opciones disponibles.
  5. Añade los datos de facturación y abona la cantidad que el proveedor te indique por los servicios contratados.

Una vez finalizado el proceso de registro, la empresa proveedora se pondrá en contacto con la ICANN para que el nombre del dominio quede asociado a una dirección IP. Esto quiere decir que el dominio no estará accesible de manera inmediata tras su reserva, sino que tendrás que esperar un tiempo que varía dependiendo de la categoría de dominio escogida.

Por otro lado, debes tener en cuenta que como titular de un dominio, desde el punto de vista jurídico y legal no tienes realmente su propiedad, sino su reserva por el tiempo que haya quedado estipulado en el contrato suscrito con la empresa proveedora de dichos servicios. Cuando se vaya a cumplir ese tiempo, asegúrate de haber solucionado con tu empresa de registro la renovación de dicho dominio si no quieres perder su titularidad.